... o las prisas de muchos otros que llevaban años sin recibir un abrazo u oír un "te quiero". Y, al contrario que aquel día en el Lejano Oriente, en el que no había sabido elegir, aprendió a caminar en la dirección correcta, ayudando a los que no tenían nada, dando amor a los que casi nunca lo tuvieron, y poniendo sonrisas en las vidas más desdichadas.

El mejor
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